
El mar, el vaivén de las olas, la playa, dejan una impronta difícil de olvidar no sólo en la retina. El golpear del agua sobre las rocas, la arena mojada, el rugir del viento los días de tormenta, atraen todos nuestros sentidos.
Peces, gaviotas, arena, agua, caracoles y un azul intenso nos acercan al mar. Sólo nos falta cerrar los ojos e imaginar que nos trasladamos hacia el, desde nuestro propio hogar.
















