Acaba con la cal con un descalcificador magnético

Marta 21 noviembre, 2013 0

 

La cal es un gran enemigo de las tuberías, hasta tal punto que puede llegar a causar averías graves en los electrodomésticos. Su presencia en el agua también es perjudicial para las personas que la consumen, ya que provoca que la piel se reseque. Además, puede estropear la ropa que se introduce en la lavadora. Un descalcificador magnético es la solución a estos problemas. ¿En qué consiste? Este dispositivo, también conocido como imán o inhibidor de cal, se instala en el sistema de distribución de agua y acaba con la cal sin tener que recurrir a productos químicos.

Así, estos aparatos son totalmente ecológicos, ya que además de no utilizar agentes tóxicos no requieren de mantenimiento y no consumen energía. Otra de las grandes ventajas de los descalcificadores magnéticos es que su acción es permanente y su vida útil puede prolongarse hasta los 30 años. Con estas características, este dispositivo resulta muy económico y puede aplicarse tanto en las viviendas particulares como en los sectores industrial y agrícola. Con un descalcificador magnético es posible acabar con la cal y el magnesio que se acumula en las tuberías de un modo sencillo y saludable.

A diferencia de los descalcificadores tradicionales, los magnéticos no provocan cambios químicos en el agua. Y es que no emplean resinas para captar las moléculas de sal (con lo que se elimina la cal). El funcionamiento de los descalcificadores magnéticos se basa en la creación de un campo magnético mono-polar en las tuberías. Así, se generan múltiples fenómenos eléctricos que actúan sobre los iones del agua que circula, transformando las moléculas de cal en compuestos inocuos y sin capacidad para incrustarse.

Esta acción física en lugar de química hace que este tipo de artilugios sean inofensivos para las personas y, al mismo tiempo, eficaces contra la corrosión. Hoy en día, existe una amplia gama de modelos de descalcificadores magnéticos en el mercado. Empresas como Agua Controlada ponen a disposición de sus clientes efectivos dispositivos para evitar los daños que provoca la acumulación de cal en las tuberías. Mecanismos seguros que permiten prevenir averías e, incluso, problemas de salud.